Pilates para tener la fuerza y flexibilidad de un felino

RELAJACIÓN

Trabajar sin una excesiva tensión muscular y liberar los modelos de contracción muscular.

FLUIDEZ DE MOVIMIENTOS

Centrarse en la proyección desde el centro del cuerpo y la realización de movimientos lentos y suaves.

CONCENTRACIÓN

Realizar cada ejercicio con precisión y entrenar los músculos para que trabajen automáticamente.

CENTRADO

Con todos los ejercicios, los músculos profundos abdominales y columnares trabajan juntos para estabilizar la columna y mantener el control de la zona pelvicolumbar.

ALINEACIÓN

Reeducar la postura y equilibrar los músculos que rodean las articulaciones.

RESISTENCIA

Desarrollar los músculos estabilizadores e integrarlos en la vida cotidiana, el trabajo y el deporte.

COORDINACIÓN

Refinar el control cerebral del movimiento corporal y su función dinámica.

IMAGINACIÓN

Desarrollar una visión interna del cuerpo tanto en alineación postural como en movimiento funcional, que aumente la calidad y eficacia del movimiento.

RESPIRACIÓN

Permitir la relajación de cualquier rigidez vertebral y ayudar al control de los movimientos.

INTEGRACIÓN

Desarrollar la capacidad de realizar los movimientos usando todo el cuerpo, para equilibrar el esfuerzo esquelético y muscular.

LA FLEXIBILIDAD Y FUERZA EN PILATES: UN RETO Y MUCHOS BENEFICIOS PARA SIEMPRE

Practicar Pilates regularmente es una manera de asegurar un fortalecimiento global del cuerpo a medio y largo plazo, que se deja ver sobre todo en la faja abdo-lumbar (core) y en toda la musculatura que protege nuestra columna vertebral. Fuerza y postura son dos elementos clave de este método, pero la flexibilidad también es fundamental. Te cuento por qué es importante la flexibilidad en Pilates y qué puedes hacer para mejorarla, tanto dentro como fuera de la clase.

Son muchos los ejercicios de Pilates que requieren un gran nivel de flexibilidad para garantizar la correcta ejecución (por ejemplo, los círculos a una sola pierna), pero no debemos pensar que volver nuestros músculos más flexibles es solo una cuestión de “estilo” durante la hora que dura la clase.

La flexibilidad se debe entrenar porque se va deteriorando drásticamente con el paso del tiempo, y su carencia en la tercera edad (o incluso antes, en personas sedentarias) conlleva el desarrollo de limitaciones reales para llevar a cabo una vida normal. Pensemos que la flexibilidad de los músculos nos permite, entre otras cosas, agacharnos para ponernos el calzado o mantener los músculos ágiles y sin acortamiento de las fibras.

Mi principal consejo, por tanto, es que trabajes la flexibilidad en tu día a día y que la incorpores a tus rutinas de entrenamiento. De este modo, mejorarás tu rendimiento en el ejercicio y además estarás cuidando tu salud a largo plazo.

Por suerte, la flexibilidad en Pilates se trabaja de muchas maneras, e incluso existen adaptaciones en los ejercicios para ir progresando poco a poco hasta lograr la extensión muscular a los niveles necesarios. Además, algunos ejercicios, como la famosa “V” de Pilates, permiten trabajar de distintas formas según tus limitaciones: cuanto más cerrada sea el ángulo que forman las dos partes del cuerpo, será necesaria más flexibilidad; en cambio, cuanto más abierto sea el ángulo, disminuirá la dificultad de ese tipo y aumentará el esfuerzo relacionado con la fuerza de la faja abdo-lumbar.

Sobre todo… ¡deja fluir tu imaginación a través de tu cuerpo! Y recuerda que la flexibilidad en Pilates va mejorando mucho más rápido y es una buena forma de complementar los ejercicios que hagas por tu cuenta.

Ángel Buitrago

Pages:
Edit