Pilates, la técnica más segura y efectiva para sanar y prevenir enfermedades y lesiones

Nuestra salud depende de algo más grande que nosotros mismos. Si conectamos nuestra energía con nuestro espíritu, recuperamos la felicidad más auténtica

El alma no es un tema solo de poetas. Médicos y científicos se rinden a la evidencia de la existencia de ese ente lleno de sabiduría. Aprender a conectar el espíritu con el cuerpo es el camino correcto para conseguir el bienestar y la felicidad.

Nuestra vida está estructurada en torno a símbolos de poder: dinero, autoridad, títulos, belleza, seguridad. Las personas que llenan nuestra vida y las decisiones que tomamos en cada momento son expresiones y símbolos de nuestro poder personal. Solemos vacilar a la hora de desafiar a una persona a la que creemos más poderosa que nosotros, y con frecuencia accedemos a hacer cosas porque creemos que no tenemos el poder para negarnos. En incontables situaciones y relaciones, la dinámica que funciona por debajo es la negociación del poder: quien lo tiene y cómo podemos mantener nuestra participación en él.

Aprender el lenguaje simbólico de la energía significa aprender a evaluar la dinámica del poder en nosotros mismos y los demás. La información energética es siempre veraz. Aunque una persona acepte verbalmente algo en público, su energía dirá cómo se siente en realidad, y sus verdaderos sentimientos encontrarán la manera de expresarse mediante una declaración simbólica. Nuestros sistemas biológico y espiritual siempre intentan expresar la verdad, y siempre encuentran la manera de hacerlo.

Es necesario tomar conciencia de lo que nos da poder. La curación de cualquier enfermedad se facilita identificando nuestros símbolos de poder y nuestra relación simbólica y física con esos símbolos, y escuchando.

La magia del pilates

La salud física es el primer requisito para la felicidad

El método pilates es un sistema de entrenamiento físico y psicológico que combina varios métodos, el cual se une con el control mental, respiración y relajación.

Esta disciplina se enfoca en estabilizar los músculos centrales a través de la respiración y la alineación de la columna. Estos ejercicios se efectúan lentamente y de manera muy controlada para evitar lesiones en espalda y articulaciones.

Por eso, muchas veces se recomienda como terapia de rehabilitación para prevenir el dolor de espalda o para personas con lesiones preexistentes.

Para quienes lo practican con regularidad, aseguran que con este se consiguen notables mejoras en el tono muscular.

Para el ejercicio se toma de base el centro del cuerpo como los abdominales, espalda baja, cadera y glúteos, coordinando con respiración y buena postura.

En particular el pilates es una modalidad que puede practicarse a cualquier edad. Estos movimientos trabajan tanto el aspecto físico como el emocional por los ejercicios de respiración y relajación.

Ayuda al equilibrio, fortaleciendo espalda, glúteos, piernas y brazos, sirve para recuperar el control del cuerpo y del movimiento, evitando las posturas perjudiciales.

BENEFICIOS

• Aporta vitalidad y fuerza

• Mayor flexibilidad y coordinación de los movimientos

• Figura más estilizada

• Corrección de malas posturas y reducción de los dolores de espalda

• Tonifica y moldea los músculos

• Fortalece el abdomen

• Mejor autoconocimiento del cuerpo

• Pierde peso

• Reduce tallas

• Prevención y rehabilitación de lesiones musculares

• Mejoras en los sistemas sanguíneo y linfático

• Reducción del nivel de estrés y de las tensiones a través del control de la respiración

• Ayuda a una mejor elasticidad

• Previene y rehabilita lesiones

• Corrige y mejora la postura

Son legión los devotos de esta disciplina cuyo secreto habita en conocer tu cuerpo, en sentirlo; un deporte alejado de los estándares convencionales que difícilmente llevará tu físico al límite y que, sin embargo, fortalecerá cada uno de tus músculos.

En un suspiro, ha quedado claro que el dominio del pilates no es cosa de un día. Que hay que echarle muchas horas, mucha dedicación, pasión y atención, si se quiere alcanzar cierta competencia en esta actividad y, por extensión, uno de esos fantásticos cuerpos asociados a este mundillo. Efectivamente, al realizar los ejercicios no hay explosión, ni un aumento exagerado de las pulsaciones, ni esa sensación de que el cuerpo se dispara tan propia de algunos deportes. El pilates somete al individuo a un permanente ejercicio de introspección con tu propio organismo. El deportista ha de sentir cada músculo, cada vértebra, cada tendón, y trabajarlo de una forma concreta, siguiendo una técnica que permitirá encajar cada pieza hasta que el cuerpo alcance el perfecto equilibrio.

Ángel Buitrago

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